Es difícil saber a priori si una nueva tecnología se transformará en una amenaza o sólo será un producto más.
Clayton Christensen, en su libro “The innovator’s dilemma”, explica que para que una innovación sea disruptiva, “debe trepar sigilosamente por debajo de un negocio existente y amenazarlo, poco a poco, con desplazarlo”. Como comentamos anteriormente, en un comienzo lo disruptivo ofrece un desempeño inferior, con menores funcionalidades, situándose a un bajo precio en el mercado. Sin embargo, esta oferta podría constituir una atractiva alternativa para un determinado tipo de cliente, que no busca necesariamente un producto con todas las prestaciones, basta que cumpla con las expectativas.
Con la disrupción en escena, la nueva tecnología empieza gradualmente a desplazar al antiguo producto, mejorando sus características, en un proceso que finalmente genera un cambio en las costumbres de los consumidores que terminan inclinándose en masa hacia la nueva propuesta.
Las nuevas tecnologías que irrumpen en el mercado pasan desapercibidas o, simplemente, son ignoradas por la “competencia” y no son tomadas en serio hasta que se hacen evidentes y ya es demasiado tarde.
Por eso, Christensen señala que es ideal buscar necesidades para definir nuevos mercados, donde los productos que se ofrecen actualmente no sean considerados, tanto por su precio como por sus funcionalidades.




Dom, 2005-04-03 23:59
Me parece muy interesante su articulo, creo que un caso de lo que Ud. comenta seria el servicio de correo electrónico que provee Google, el cual no es muy distinto a los ya disponible, pero a marcado una diferencia importante en el mercado al cumplir lo que promete, con simpleza y eficiencia.
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Dom, 2005-08-07 22:04
Estimado don Fernando:
Sería muy interesante no solamente estudiar la "adaptación" a la tecnología disruptiva (TD) sino que estudiar sus características intrínsecas para, eventualmente, "generar" estas TD. Al parecer, las tecnologías que surgen en nuestras sociedades, y que inicialmente no son tomadas muy en cuenta, son de dos tipos: (1) tecnologías que cambian paradigmas; y (2) las TD. Las primeras parecen surgir de procesos tecno-innovativos muy marcados; las segundas, las disruptivas, parecen surgir de procesos derivados más de observaciones de carácter económico y social..., no lo sé bien.
Sería también útil entender bien los sustentos de estas dos fuentes de tecnología (y, talvez, de este entendimiento descubrir otros especímenes), para orientar nuestros recursos hacia una producción de tecnología de verdadera trascendencia.
Me interesa mucho el tema de los fundamentos objetivos de la creatividad, así como detectar su existencia germinal, y cómo desarrollarla hacia objetivos positivos concretos.
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