Martín Varsavsky fue al exilio a Estados Unidos y obtuvo dos masters en la Universidad de Columbia. Hoy es un empresario mundialmente reconocido que ha creado seis empresas, entre las que se cuenta Ya.com
La Tercera, Domingo 24 de Septiembre del 2000
Gracias al Presidente Ricardo Lagos y a Felipe González tuve la oportunidad de conocer un gran proyecto educativo impulsado en Argentina por el Presidente Fernando de La Rúa: Educar.ar, un intento de dotar de contenidos educacionales de primera línea a los 12 millones de estudiantes argentinos.
Descubrí que este proyecto también tenía un empresario impulsor, cuyos negocios ocurren fundamentalmente en Europa y Estados Unidos. Es un joven de 39 años, Martín Varsavsky. Ese apellido me pareció familiar. Era el mismo de un distinguido matemático argentino que conocí en los 60, Oscar Varsavsky. Me enteré de que éste era su tío, ya desaparecido y, además, que Martín es hijo de Carlos Varsavsky quien fuera un distinguido astrónomo y astrofísico argentino.
A los 16 años Martín fue al exilio a Estados Unidos (una experiencia que compartimos) y obtuvo dos masters en la Universidad de Columbia. Hoy es un empresario mundialmente reconocido que ha creado seis empresas, cinco de ellas actualmente en funcionamiento. Suyo, entre otros, es Ya.com, recién vendido a Deutsche Telkom por 520 millones de dólares, con una inversión de tan sólo 36 millones de dólares en 14 meses. Asimismo, está desarrollando una compañía interesantísima en Alemania, llamada Einstein, basada en fibra óptica y soluciones integrales para negocios. La inteligencia vuelve a la red y es transparente para los usuarios. Las ventajas del centro computacional que es la red Einstein las explicó Varsavsky en una entrevista al diario alemán Die Welt: "No es meramente un proveedor de servicio, sino una revolución para internet", pues reducirá los costos de los computadores, mantendrá una permanente conexión en línea y volverá innecesarios los PC o computadores personales, que serán reemplazados por terminales no inteligentes que serán como los teléfonos, ampliamente disponibles y a un costo muy barato. Lo único que el usuario necesitará es un acceso a través de una contraseña.
Cuáles son los rasgos de carácter que observaban en Martín, pregunté a un grupo de miembros del Club de Emprendedores a los cuales les habló. Ellos apuntaron esta lista:
o Es rebelde. Le gusta desafiar estándares e injusticias, pero sin resentimientos.
o Al mismo tiempo, hace feliz a sus inversionistas.
o No desprecia a sus competidores.
o Es generoso con sus empleados. Ha hecho millonario a muchos. Es de los pocos empresarios que reparte acciones y opciones en su compañía en España, incluso mucho tiempo antes que Villalonga.
o Es obsesivo y enfocado en sus ideas y proyectos.
o Un soñador insatisfecho. Siempre está pensando en algo mejor y en un mundo mejor.
o Autocrítico, se ríe de sí mismo y cuenta sus fracasos y defectos.
Cuenta con la confianza en sí mismo que nosotros tildaríamos de arrogancia argentina y neoyorkina. Tal vez por eso los argentinos se mueven mejor en mundo.com.
Por sobre todo, yo veo en Varsavsky una persona noble y generosa. Educar.ar partió gracias a una donación inicial suya de más de 11 millones de dólares. Lo hemos invitado a Chile a hablar con muchas personas y nos ha ofrecido ayudar, intercambiar y también donar dinero para que inventemos con ellos esta gran aventura de generar mejor educación en beneficio de la gran mayoría de nuestros jóvenes.
Estoy seguro de que encontrará Martín los aliados que en Chile necesita. Nosotros necesitamos gente como él para que desarrollemos jóvenes como él, competitivos, democráticos y solidarios.
Algunos verán detrás del "éxito" de Martín a alguien privilegiado y de mucha suerte y, por lo tanto, lejos de nuestro alcance por lo que podría, a veces, ser la justificación de nuestras envidias. No es así. En su vida hay mucho de sentirse inadecuado, de vencer dificultades, de tener trabajo de mensajero en bicicleta, de estar a punto de perderlo todo, de oscilar su patrimonio de 2.000 millones a 500 millones en poco tiempo, de estar en una clínica con 500 puntos y, después de un accidente, aceptar que debe trabajarse a sí mismo con terapia...
Es un ejemplo de forja de carácter y de seguridad en sí mismo con humildad. Sólo el fuerte expone sus dificultades y debilidades.
Otro aspecto impresionante es la escala con que piensa. Diría que su unidad métrica mínima es 1.000 millones de dólares. Varsavsky afirma que podemos hacer generar, al Portal Educativo Argentino, un valor comercial de 1 billón, de aquí a un año; y el portal chileno podría estar en los 500 millones. Juntos, e incluyendo algún otro país hispanoamericano, podríamos generar entre 2 y 2,5 billones. Eso sería más grande que Yahoo y America on Line en Latinoamérica.
A algunos les parecerá predicción, a otros arrogancia de un buen vendedor argentino. Pero también puede verse experiencia y sabiduría de alguien que ha hecho y vendido el segundo portal de habla hispana; la invitación a hacerlo de alguien que arriesga su bolsillo y reputación en lo que dice y que, además, quiere hacerlo porque al final amamos a este sur que nos vio nacer.



