La situación de los mercados en el mundo no afectaría necesariamente los altos precios del petróleo, ya que se rige también por otras fuerzas. La nota es de The Wall Street Journal:
El petróleo no sabe de la crisis
Por Ann Davis.
Los inversionistas están huyendo de las apuestas riesgosas, pero eso no significa que los futuros del petróleo se hayan desplomado junto a los otros activos alicaídos.
Los analistas y corredores citan muchas razones para explicar por qué los precios del crudo podrían permanecer relativamente altos, a pesar de que el mercado bursátil y de crédito se esté desvaneciendo. Aunque las turbulencias de mercado podrían llevar a que el precio del crudo caiga un poco en los próximos meses, afirman estos analistas, otras fuerzas podrían empujar el petróleo al alza en el corto plazo o hacia finales de año.
Por ejemplo, algunos desestiman la caída que ha sufrido el crudo ligero. Desde su cierre récord el 31 de julio, cuando se cotizó a US$78,21 el barril, ha caído 9% en la Bolsa Mercantil de Nueva York. Ayer en la tarde se cotizaba a US$71,12 el barril. El analista de energía de Lehman Brothers Holdings Inc., Adam Robinson, atribuye la baja a los fondos de cobertura y los intentos de otros inversionistas de recaudar efectivo de las inversiones de buen desempeño mientras gestionan los problemas en otras partes de sus portafolios.
Muchos combustibles fósiles, incluyendo el petróleo y la gasolina, han aumentado más de 10% en lo que va del año. Algunos materiales industriales, como el aluminio y el níquel, han perdido algo de terreno en los últimos meses, pero permanecen en niveles históricamente altos.
Por supuesto que la inestabilidad aún se puede expandir al petróleo y otros mercados de commodities si la economía de Estados Unidos se tambalea. Una recesión, en especial si se expande globalmente, reduciría fuertemente el consumo de energía industrial y doméstica. La semana pasada, la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) dijo que la incertidumbre sobre el crecimiento económico mundial nublaba las perspectivas para la demanda de petróleo. Aun así, el suministro de petróleo podría seguir ajustado y los precios podrían ser menos vulnerables que los de otros mercados.
Si la Reserva Federal de EE.UU. (Fed) recorta las tasas de interés en los próximos meses, algo que muchos inversionistas creen posible, ello podría desvalorizar al dólar frente a otras monedas. Los inversionistas globales trasladarían parte de su depositado invertido en deuda estadounidense a mercados externos. Como los commodities suelen estar denominados en dólares, mientras más bajo sea el valor de la moneda estadounidense, más dólares costará comprar un barril de petróleo. Y muchos economistas predicen que el dólar se seguirá debilitando, independiente de lo que la Fed haga con las tasas.
La OPEP, que extrae cerca de 40% del crudo mundial, se reunirá el 11 de septiembre en Vienna. Aunque la Agencia Internacional de Energía ha advertido acerca de la estrechez en el suministro, las predicciones son que la OPEP no aumentará la producción. Analistas de Deutsche Bank AG esperan que la "OPEP sólo batallará para defender el precio del petróleo si el crecimiento mundial cae por debajo de 3%. Actualmente proyectamos un crecimiento de 4,6% para 2008".
Y también está el rito anual conocido como la temporada de huracanes, la que dura hasta noviembre. Una gran tormenta podría perjudicar las operaciones petroleras en el Golfo de México o los puertos de Luisiana que reciben el petróleo importado.
Para encontrar nuevo petróleo y aliviar la estrechez en el mercado del crudo, las compañías de energía occidentales deberían expandir sus exploraciones. Pero en medio de la actual crisis del crédito está ocurriendo todo lo contrario. Como si esto fuera poco, cambios estructurales que se introdujeron en las últimas semanas en los mercados de futuros del petróleo han reducido los incentivos para almacenar el crudo.
El economista de energía Philip Verleger afirmó en un reporte reciente que los dueños de petróleo almacenado deben venderlo rápido y esperar "un nuevo equilibrio, donde las acciones estarán más bajas… y los precios probablemente más altos", al menos hasta que no se avecine una recesión.
Sin embargo, apostar al alza de los precios del petróleo es para los que tienen nervios de acero. Lehman señala que, desde 1999, cada año los precios del petróleo han caído al menos 15% en el cuarto trimestre desde su punto alto en agosto o septiembre. Y esa caída se revierte cuando en el hemisferio norte entra al invierno y comienza a consumir más energía.



