Hoy la Revista del Campo publica una columna escrita por Patricio Cavieres, de la Comisión de Agroenergía del Colegio de Ingenieros Agrónomos, donde sugiere algunas acciones para desarrollar biocombustibles en Chile. El texto es el que sigue:
Pasos para implantar los biocombustibles en Chile
El tema a toda velocidad ha cruzado por el país. Se hacen seminarios, el Gobierno lo puso bajo estudio y destina recursos para eso, el Congreso crea comisiones y llama a los expertos a informar, los agricultores sacan cuentas si es que fuera verdad, la empresa privada también lo analiza, otras compañías extranjeras quieren construir plantas productoras. Los biocombustibles ya son tema en todos los hogares.
Pero para concretar la producción de bioenergía en Chile se requiere de una serie de acciones indispensables que permitan usar biocombustibles en nuestra matriz energética.
Algunas de las acciones más importantes ya se pueden señalar:
Definir una política nacional de biocombustibles que debe contemplar:
A corto plazo, un marco regulatorio suficientemente amplio y flexible que permita la introducción de los diversos combustibles en el país, especialmente bioetanol, biodiésel y biogás.
A largo plazo, definir una política basada en instrumentos, compatibles con una economía de mercado, que promueva y regule la producción, incentive el uso de biocombustibles en el país y cree un ambiente estable y seguro para los inversionistas en toda la cadena, desde la producción agrícola, pasando por la agroindustria y hasta la distribución y venta.
Garantías a los consumidores de abastecimiento y calidad de los biocombustibles, así como sobre la compatibilidad de los motores de los vehículos respecto del uso de bioetanol y biodiésel en sus diversas mezclas con gasolina y diésel convencional, respectivamente.
Desarrollo de un plan nacional de agroenergía:
Éste debe partir con la elaboración de proyectos regionales, donde se evalúe el potencial energético de cada zona, en virtud de sus aptitudes agroclimáticas para cada cultivo o rubro (materia prima), a partir de los cuales se producirán los biocombustibles.
Cada plan debe determinar la demanda y oferta de energía a nivel regional que permita llegar a un balance energético regional, donde se incluyan todas las otras fuentes de energía convencional y renovable.
A través de este mecanismo se podrán determinar las regiones con excedentes de energía que pueden abastecer especialmente a la Región Metropolitana y otras del país que resulten deficitarias.
Por ejemplo, la X Región a corto plazo puede producir etanol convencional de trigo, papas, topinambur, trigo y remolacha. Una vez que se disponga comercialmente de la tecnología para producir etanol de celulosa podrán incorporarse otras materias primas provenientes de la explotación forestal. De esta manera, dependiendo de la capacidad de producción de etanol a nivel regional, la mezcla con gasolina podría realizarse en la misma región, lo que permitiría economizar el costo de transporte.
Con respecto al biodiésel, esta región tiene más aptitudes para producirlo de raps. En este caso se aplicaría el mismo criterio de mezcla con diésel que para el etanol.
Finalmente, esta región tiene un tremendo potencial para producir biogás, ya que concentra la mayor cantidad de lecherías del país.
La producción de biogás descomponiendo la materia orgánica, incluso basura, es una fuente de energía sumamente interesante. La biodigestión anaeróbica de los purines de aproximadamente 250 vacas en ordeña estabuladas permite producir unos 500 kWh.




Lun, 2006-08-07 11:44
sistema democrático y participativo de incluir minorias y sectores olvidados bajo un gran paradigma en la producción energética y el desarrollo nacional... el que llega primero y el que puede puede... ¿de qué se diferenciará esta iniciativa de todas las políticas que van en detrimento de algunos y beneficios de otros...? Si el mejor negocio en esta materia es producir estos biocombustibles y no la materia que se necesita, entonces algunos trabajarán para otros, como en casi todos los hechos. Si un productor no tiene los rendimientos que necesita para cubrir costos, contaminando el medio ambiento para llegar a la meta, no el caso de las vacas y el biogás, entonces el sistema lo desechará por improductivo, pero a pesar de no cubrir sus costos, la planta procesadora igual recibirá gustosa su cooperación y generará utilidades con ella, como IANSA, siempre encontrará un productor con más dinero, poder e información para comprar los equipos que ellos proveen o comprar sus créditos...
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