La ciencia en la era de la Web: esfuerzos conjuntos

A principios de mes la revista Nature publicó un artículo sobre las nuevas posibilidades que ofrece Internet y la reticencia que aún existe entre muchos científicos en utilizar las últimas herramientas que la Red entrega para difundir sus investigaciones.

A continuación quiero ofrecerles este texto en español, que ha traducido Isaquino Benadof en el marco del programa Atina Chile busca Traductores:


La ciencia en la era de la Web: esfuerzos conjuntos

Por Declan Butler.

Cuando Tim Berners-Lee inventó la World Wide Web (la red a lo ancho del mundo) en 1989, vio un espacio colaborativo para sus correligionarios científicos en el CERN, el laboratorio Europeo de física de partículas cerca de Ginebra, y más allá. Su creación funcionó y sobrepasó su predicción que "la utilidad del esquema podría en cambio animar el aumento de su uso". Pero el apuro por desarrollar la red como un medio flexible para encontrar información, el concepto original de usuarios interactuando en tiempo real fue olvidado extensamente. Quince años más tarde, la red parece estar volviendo a sus raíces.

Para la mayoría de los usuarios, la red en su primera década fue como una gran biblioteca en línea, donde su principal búsqueda fue información. Hoy en día está apareciendo un suave pero profundo cambio, debido a la Web 2.0, llegando a ser una red más social, no como la visión original de Berners-Lee. Todavía los científicos están grandemente quedándose atrás en esta segunda revolución, como han demostrado en la lenta adopción de varias de las últimas tecnologías que podrían ayudarles a comunicarse en línea más rápidamente y en forma colaborativa que lo que lo hacen hoy en día.

"Encuentro irónico que la ciencia que se trata de la adopción, descubrimiento y explotación de nuevo conocimiento y técnicas, todavía la más grande revolución en la red, nos esté pasando por el lado", dice Greg Tyrelle, un bioinformático de la Universidad de Chang Guan de Taiwán. El ha estado experimentando con software de blogs (abreviatura para weblog, bitácoras en red) por cinco años para interactuar con la creciente audiencia de sus pares y del público en general.

La red emergente está siendo largamente modelada por las interacciones dinámicas de los usuarios en tiempo real. Pero muchos investigadores todavía ven las publicaciones científicas de tipo formal, como "el" medio de comunicación científica. Sin embargo la forma tradicional de publicar documentos es aceptado como una forma indiscutida de registrar información científica, investigadores jóvenes en particular, están concientes que los científicos están errando al no considerar las nuevas formas de comunicarse con otros científicos y con el público en general.

Ellos recomiendan el uso de tecnologías colaborativas tales como blogs y wikis, sitios en la red, de modo que cualquier visitante pueda agregarle y editar la información. Los que sostienen esta idea mencionan que esto ofrece una forma amplia y una discusión más a tiempo, que complementa los sistemas existentes de revisar las revistas del medio. Esto puede mejorar la comunicación científica, antes de la publicación, o cuando se están generando las ideas, y después de la publicación, cuando se discuten los resultados.

Los blogs son un ejemplo de la nueva tecnología social que permite que más gente publique más fácilmente de maneras más diversas en la red. Permitiendo retroalimentación de los lectores y alimentando la sindicación, los blogs crean una comunidad instantánea en línea. "Los blogs pueden ofrecer cualquier tipo de contenido- de pares que revisan artículos o documentos publicados hasta especuladores vociferantes, y todas las posibilidades intermedias" dice Amy Gaharn, una experta en los nuevos medios y editora de Contentius.com

El material escrito

El más conocido wiki es la enciclopedia en línea Wikipedia, la cual ha crecido hasta casi un millón de entradas desde su lanzamiento en el 2001. Científicos de la Universidad de Harvard y del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT) han comenzado recientemente su propio wiki, llamado "OpenWetWare" aplicando la misma aproximación para compartir protocolos de laboratorio y datos entre grupos de biólogos en todo el mundo.

Fuera del mundo académico, los blogs están despegando de una manera gigantesca. Un estudio publicado en Octubre por Guidewire Group, una empresa de investigación de los nuevos medios, dice que 90% de las comunicaciones de marketing en las empresas, ha lanzado o intenta lanzar blogs internos. Hay en la actualidad unos 20 millones de blogs, permeando casi todos los sectores de la sociedad. Pero la ciencia es una deslumbrante excepción, hoy en día existen unas pocas docenas de blogs científicos.

Los científicos que poseen blog los ven como un complemento a las publicaciones formales y no como un reemplazo. "Los documentos científicos son irremplazables como una cosa fija, archivable que define un punto de revisión en un cuerpo de trabajo, pero es estático y muy limitado", dice Paul Myers, un biólogo de la Universidad de Minnesota, quien tiene un blog denominado Pharyngula.

"Ponga una descripción de su documento en un weblog, y una cosa muy diferente sucederá", dice Myers. "Gente que esta en campos de trabajo muy alejados de su círculo cotidiano, comienza a pensar acerca del tema planteado. Ellos traen perspectivas muy interesantes". Compartiendo ideas en línea, Ud. obtiene retroalimentación y nuevas ideas para investigar, dice él.

Un epidemiólogo senior americano quien escribe en un blog de salud pública denominado "Medición de Efectos", un par de veces por día bajo el seudónimo de "Revere", atrae a diversos lectores, dice él que recibe alrededor de 1.500 visitas diarias. "Si alguien me dijera que tendría disponible para mí una audiencia diariamente y entregar en ella una corta opinión, y que 1.500 personas asistirían a oírme, estaría más que satisfecho – 1.500 es el doble de los suscriptores que tienen algunas publicaciones científicas de varias especialidades".

Pero, para la mayoría de los científicos y académicos, los blogs y los wikis siguen siendo una distracción de su trabajo real. Varios de ellos lo consideran como la versión en línea de la sala o la máquina de expender café alrededor de la cual se conversa, ruido de fondo que va en contra del profundo ethos de la información altamente filtrada de tipo universitaria.

Algunas opiniones

Los científicos que frecuentan la "blogesfera" lo ven completamente diferente. La jerarquía dinámica de los links y las recomendaciones generadas por los blogs crea un poderoso filtro, argumentan. Los blogs pueden crear ruido, pero es una gran manera de mantenerse alerta de lo que está sucediendo en su campo de acción, dice Tyrelle, quien publica en el blog Nodalpoint.org. El cree que mientras más bloggers hay en una comunidad de interés particular, más eficiente llega a ser el filtro, de este modo en forma contraintuitiva, reduce la sobrecarga de información.

Tyrelle sugiere que esto no es tan distinto que una popular Central de información Biomédica de una facultad cuyos servicios son pagados, basada en 1.000 documentos seleccionados del área biológica, recomendados por 1.000 científicos. Pero en la blogesfera, este servicio es gratis y podría lograrse desde un subconjunto de 10.000 científicos y más.

Aún así la mayoría de los científicos entendidos en la red permanecen no convencidos que los blogs tengan un rol útil en la ciencia. "Tengo mis dudas que blogueando se reduce la sobrecarga de información, pero bloguear sobrevivirá ya que le hace sentido a los exhibicionistas" es la expresión de Rolf Apweiler, un bioinformático del Instituto Europeo de Bioinformática en Hixton, Inglaterra, y el jefe de un proyecto de crear una base de datos para secuenciar proteínas, llamado UniprotKB/Suiza.

Otros están en desacuerdo, "la ciencia ha esta demasiado colgada de la noción de "los documentos" o publicaciones escritas, como el único y exclusivo medio de comunicación entre científicos", menciona Leigh Dodds, un experto en la red y editor de Ingenta. La publicación y evaluación de investigaciones están más guiadas a medir la productividad de los investigadores que a generar comunicación científica, dice él.

Jennifer Halliman, una bióloga de la Universidad de Queensland, Australia, quien corre un blog denominado Dinámica del Cáncer, está de acuerdo con él. La red está proveyendo una jerarquía de fuentes, dice ella, incluyendo los útiles blogs y wikis. "Cada nivel de la jerarquía tiene su propia fuente de error, sus propias fortalezas y debilidades", explica ella, "pero estos son conocidos y pueden tomarse en cuenta cuando se les utiliza".

Los blogs asociados con las publicaciones tradicionales podrían ayudar a generar un puente para acercar la distancia entre la literatura y los blogs, dice Glenn McGee, editor en jefe del American Journal of Bioethics, la publicación líder en su campo, ha sido la primera en crear un blog compañero de la publicación denominado Blog.Bioethics.Net

El blog sobre bioética permite a la publicación responder rápidamente y en forma diferente las controversias públicas, dice McGee. El blog ha tenido alto impacto agrega, a veces influenciando los reportajes acerca de temas bioéticos en los medios escritos.

Las publicaciones escritas no pueden mantenerse al día con los desarrollos en ciertos campos, agrega Gavin Schmidt, un investigador del Instituto Goddard de Estudios Espaciales de la NASA en Nueva York, quien bloguea en el sitio RealClimate.org con otros científicos sobre el tema climático. El blog ayuda a reducir el ruido colocando los registros al frente, dice Michael Mann, otro que bloguea en RealClimate y Director del Centro de Ciencias de la Tierra en la Universidad del Estado de Pennsylvania, citando como un ejemplo los registros donde los huracanes están ligados (linkeados) a un sistema sobre el calentamiento global. McGee y Schmidt tienen trabajos permanentes, y ambos están de acuerdo en que muchos científicos no bloguean por el temor de generar una pobre imagen y que podría dañar sus carreras. La mayoría de los jóvenes biólogos bloguean en forma anónima, dice Roland Krause, un investigador en el Instituto Max Planck de Genética Molecular en Berlín y un blogger bioinformático. "Muchos temen que sus superiores lo consideren una perdida de tiempo, o aun peligroso", dice él. Schmidt concuerda: "hasta que bloguear sea normal, esto continuará siendo un problema".

Otros temen ser sobrepasados por sus rivales. "En varios institutos es considerado peligroso discutir los trabajos en desarrollo con personas de su mismo piso o departamento", adiciona Krause – hágalo sólo en un blog.

Tales temores están pasados de moda, argumenta Jason Kelly, un estudiante graduado del MIT involucrado en OpenWetWare. La próxima generación, dice él, cree que la competencia fuerte puede fortalecer la ciencia; ellos ven que el beneficio en la exposición de las ideas y su discusión en los blogs, compensan los riesgos.

Kelly admite que algunos pueden ver esta visión un poco ingenua. Pero Schmidt sugiere que una vez que los científicos construyan una especie de mecanismo de revisión tipo punto a punto para los blogs que incremente su credibilidad, sin disminuir su espontaneidad, los blogs despegarán en este ámbito.

Links relacionados:

Climatologists get real over global warming

Welcome climate bloggers

Links externos:

pharyngula.org/index/science

www.nodalpoint.org

www.wikipedia.org

openwetware.mit.edu/wiki/Main_Page

contentious.com

effectmeasure.blogspot.com

blog.bioethics.net

www.realclimate.org

cancerdynamics.blogspot.com

www.facultyof1000.com/start.asp

Categoría: Mundo,